La mayoría de las veces la vida o muerte de un animal atropellado depende de si alguien lo recoge o no. Pueden tirarse varios días tirados en un arcén, vivos y sufriendo, sin que nadie pare a socorrerles, pensando que estará muerto, pero si no paramos a comprobarlo, nunca lo sabremos.

 

 

¿Cuántos de nosotros no nos hemos encontrado con animales atropellados en la carretera? ¿Qué hacer?

No hay lugar a decir que, en caso de que el animal esté malherido pero vivo, nuestro deber es auxiliarlo. En países como Italia, no socorrer animales atropellados está castigado penalmente.

Mantén la calma y tranquiliza al perro:

Si atropellas a un perro, es imprescindible que mantengas la calma, ya que el nerviosísimo puede ser transmitido al animal. Así, deberás despejar la mente y centrarte en cómo ayudar al can, que deberá ser retirado del lugar del siniestro. Unas caricias o unas palabras de cariño pueden servir para tranquilizar a tu mascota y evitar que se mueva.

Cómo colocar al animal:

Por otro lado, es aconsejable colocar un bozal al animal para evitar reacciones violentas, siempre y cuando esté consciente. Si, por el contrario, está inconsciente, deberás recostarla sobre el lado derecho y colocar el cuello de forma que quede recto, sacando la lengua para facilitar el paso de aire. Si hace frío, es mejor que lo tapes con una manta.

En caso de herida o factura:

Si el atropello le ha causado una herida superficial al animal, deberás aplicarle un antiséptico para evitar infecciones, cortando antes el pelo de alrededor de la herida. Y si tiene una hemorragia, tapónala con una compresa o una gasa empapada con agua. Si la sangre no deja de brotar en unos minutos, deberás aplicar un torniquete con vendas, retirándolo pasados unos 15 minutos.

Sin embargo, en caso de fractura, no deberás vendarlo, sino que tendrás que llevarlo enseguida al veterinario procurando que no mueva la parte afectada.

En caso de que ya no podamos hacer nada por ese animal, deberemos llamar al 112 informando de en qué carretera se encuentra el animal y el punto km exacto.

Es nuestro deber cívico dar parte de la presencia de animales muertos. Muchos de ellos pueden haber estado perdidos, desorientados tras un accidente, se pueden haber escapado… y sus familias siguen buscándolos incansablemente con la esperanza de que se encuentren a buen recaudo.

Por ese reencuentro póstumo y por ser ciudadanos con corazón, no dejemos un cuerpo inerte ser atropellado incesantemente en el asfalto. Cada uno de nosotros con cada acto por insignificante que pueda parecer puede cambiar el mundo.